DIAGNÓSTICO

Las funciones cognitivas son un conjunto heterogéneo de capacidades tales como la orientación, atención, memoria, cálculo, lenguaje, capacidad visuo-constructiva, capacidad ejecutiva, etc, cuya correcta dinámica depende directamente de la estructura y fisiología del cerebro. Asimismo, la alteración de muchas de dichas funciones es una constante ante la aparición de patología neurológica y psiquiátrica.

La evaluación neurocognitiva, es un estudio diseñado para medir el funcionamiento cerebral de una persona y así recoger información sobre el rendimiento de sus diferentes habilidades mentales superiores.

Esto permite en consecuencia diseñar un completo informe neuropsicológico para el profesional solicitante, y de ser necesario, trazar un programa de rehabilitación personalizado a las necesidades del paciente.

 
¿Cuándo es conveniente?   ¿Porqué es conveniente?
 

En el caso de la aparición de problemas de memoria, o cambios funcionales en la vida cotidiana de una persona, con menor rendimiento intelectual o laboral, apatía, desinterés, alteraciones del estado de ánimo o de la personalidad, un estudio neurocognitivo constituye un valioso método diagnóstico que ayuda a determinar con mayor precisión cual es la causa del problema.

También es recomendable en el caso de que una persona haya sufrido cambios en su capacidad para concentrarse, pensar y memorizar, o presente dificultades para mantener un rendimiento óptimo en sus estudios o trabajo.

 

Porque tiene un valor pronóstico muy superior al de las neuroimágenes (tomografía computada, resonancia magnética), puesto que las carencias metabólicas que definen a la disfunción suelen preceder a los cambios morfológicos cerebrales.

Dicho en términos sencillos: la disfunción suele aparecer antes que la lesión.

Por lo tanto, el estudio neurocognitivo puede poner de manifiesto lo que la resonancia magnética mostrará en el futuro o tal vez nunca muestre.

 
En resúmen, el estudio neurocognitivo es recomendable en todos aquellos casos en que se o sospecha un deterioro de las funciones mentales, o una alteración del comportamiento manifiesta, y que a su vez se presume es consecuencia de un daño o una disfunción cerebral.